lunes, 14 de mayo de 2012

Crónica del tercer encuentro gola-gola de la Generación Mampato [Parte 1]

Y el anhelado día llegó. Después de más de un año desde el anterior encuentro gola-gola, esta vez las expetativas eran altas porque, además de realizarse en el hermoso puerto de Valparaíso, concitaría el interés de más mampatinos que la vez anterior.

Tal como habíamos acordado, nos reunimos puntualmente en el terminal de buses que está a un costado de la estación del metro Pajaritos. Así nos veíamos a esa hora de la mañana, como uno pobres pajaritos, algunos de los cuales tenían dibujos y revistas en la manos, jajaja.

Llegaron Enrique Chicano, Sergio Arakaki, Nelson Monsalvez, Alex y yo. Esperamos unos momentos por si aparecía alguien más y luego compramos los cinco pasajes y nos subimos a nuestro bus de dos pisos. Muy cómodo y con sus correpondientes cinturones de seguridad.

Luego de un viaje que se hizo muy grato con la conversación de los gola-golas, llegamos a Valparaíso a la hora señalada por la compañía de bus, de modo que fuimos muy puntuales. Como puntualmente estaba allí esperándono nuestro amigo Mirolo. Nos hizo entrega de nuestras chapitas, que procedimos inmediatamente a colocárnoslas, y esperamos a que apareciera el resto. Luego llegó Alicia, nuestra hada madrina de la revista Cabrohico, y al poco rato llegó Cristian, quien venía desde Villa Alemana. Lamentablemente, a esa misma hora probablemente Miguel Figueroa nos estaba buscando por el rodoviario sin poder encontrarnos. Fue el único gola.gola perdido.

Como buenos gola-golas, no somos muy expertos en la teconología telefónica, así que a ninguno se nos ocurrió anotar los teléfonos de quienes asistirían. En fin. Son los costos de seguir viviendo en la época de las cavernas. Habrá que ser más modernos para el próximo encuentro.

Así es que de todos modos esperamos otro rato por si aparecía alguien más y luego decidimos encaminar nuestros pasos a la parada del trolebus para irnos al museo del dibujante y ex-director de Mampato, Lukas.

Como cabros chicos en paseo de curso, estábamos ansiosos por subirnos a un trole y así fue que una vez arriba, aprovechamos de tomarnos algunas fotografías. Por supuesto que lo que nos llamó la atención a los santiaguinos fue el bajo costo del pasaje. Apenas $250.

Como se aprecia en la fotografía, disfrutamos del paseo en trole, Enrique, Mirolo, Alex, Alicia, Mayoneso, Sergio y Cristian, en primer plano tomando su propia instantánea.

Como el sábado 12 de mayo se celebra una importante jornada cívica en el puerto, las calles céntricas estaban ocupadas por estudiantes, bomberos y cuanta organización cívica se puedan imaginar. Así que debimos descender del trolebus para luego seguir a pie hasta el museo.


Aprovechando el fervor cívico de los porteños, decidimos tomarnos la calzada y unirnos a tan majestuoso desfile. Aunque lucíamos con orgullo nuestras chapitas que nos identificaban como delegados de la gloriosa Generación Mampato, nuestra marcha no era muy marcial. Pero no faltaba entusiasmo en las filas mampatinas.

Al cabo de un rato llegamos a nuestro primer objetivo antes de comenzar el asalto al museo de Lukas. Se trata de uno de los pocos ascensores que van quedando en la ciudad y que para los que no son porteños, puede constituir una experiencia llena de adrenalina. Me parece que se trataba del ascensor Concepción, que nos llevaría justamente a la cumbre del cerro homónimo.

Como se puede apreciar en la foto, los gola-golas están ansiosos y felices por subirse a esta máquina del tiempo.

Ya arriba de este portentoso artefacto, disfrutamos del breve ascenso. En la foto se aprecia cómo Enrique y yo confiamos plenamente en las tranquilizadoras palabras de Alicia respecto a que pese a los años, el ascensor no caerá cerro abajo. Y que a lo más, caeríamos sobre unas techumbres que se alcanzaban a divisar por la ventana.

Hay que reconocer que la vista es encantadora y que, pese a lo antiguo del material en uso, parece bastante seguro.


Nelson y Sergio disfrutan también de este paseo en ascensor. Ninguno de los dos evidencia haber experimentado temor de subirse a ese vejestorio, aunque Sergio paeace estar haciendo grandes esfuerzos para disimular su temor. En cambio, Nelson parece estar aplicando alguna técnica de control mental que de seguro le produce mucho placer.

Ya una vez en la cima del cerro, nos recibe el hermoso paseo Gervasoni, tal como se aprecia en la placa que está tras nosotros. De izquierda a derecha: Cristian, Alicia, Alex y yo.

Aprovechamos de recorrer este cerro y sus hermosos miradores. La vista de la ciudad era bastante espectacular desde ahí y nos imaginábamos cómo sería disfrutar del show pirotécnico durante el año nuevo. No por nada se trata de un barrio bastante caro y donde una casa puede venderse en varios cientos de millones de pesos.


Enrique y Nelson se enfrascaron en una discusión respecto a quién de ellos es el que merece ser el acompañante de Alicia en nuestro paseo por el museo. Como ninguno de los dos quiso dar su brazo a torcer, decidieron que dirimirían todo con un duelo fotográfico. El primero que diparara, tendría el honor de acompañar a Alicia.

Aunque ambos eran muy buenos tiradores, fue Nelson quien ganó el duelo y se hizo merecedor a la compañía de nuestra querida amiga. Pero por ahora, lo que importaba era emprender la aventura de nuestro primer gran objetivo en Valparaíso, el museo dedicado a la vida y obra de Lukas, que luce muy hermoso


Esta historia continuará en breve...

5 comentarios:

alicia dijo...

sin al escritura de mayoneso, estas fotos no reflejarían la misma animosidad.....muy buen relato!!!!!

gracias a la buena disposición de todos.....y sobretodo de nuestro anfitrión mirolo....loable....

Nelson dijo...

En verdad, la pluma de Mayoneso vuela en estas descripciones. Ojala tengamos pronto la tercera parte, aquí en la casa me están preguntando qué comimos.

Y claro que hay que agradecer a Mirolo, quien como anfitrión se sacó un siete.

mirolo dijo...

Quiero agradecer a todos los parroquianos y parroquiana, de esta congregación generacional, que participaron en esta hermosa ciudad de esta reunión Gola-Gola y que junto a ellos logramos descubrir que tras este periplo colectivo se encuentra vivo la generosidad y amistad inculcada por nuestro alter ego. Sin lugar a duda que todos nos llevamos un pedacito de felicidad luego de esta travesía, que importante es esta mutación de lo digital a lo humano, de lo impersonal a lo cercano, agradecido de esta magnífica idea de Mayoneso de consumar anualmente un encuentro cercano que ha tomado fuerza con el pasar de los años, esto da pauta a que los próximos encuentros vayamos organizándolos para que divulguen con mayor fuerza a la Generación de Mampato. Saludos a todos los contertulios que disfrutamos ese día y a los que con sus buenas vibras los concebíamos presentes de este encuentro. Saludos…mirolo.

NELSON dijo...

Me hace pensar mucho el comentario de Mirolo, ya que sentí también que el paso de lo digital a lo humano fue totalmente enriquecedor. Como "pajarito nuevo" de este encuentro miré mucho las fotos del año pasado, tratando de deducir quien era quien, imaginándome qué voces tendrían y cómo nos llevaríamos... y debo decir que el encuentro sobrepasó todas mis imaginaciones, me sentí bien querido y bienvenido como no tienen idea. Ya desde el bus todo fue muy grato, con el pasar de las horas lo bueno solamente aumentó. Es hermoso Valparaíso pero es mucho más hermoso estar entre amigos, y con ese espíritu de amistad, es que deseo que como este, tengamos muchísimos otros momentos de pasarlo muy muy bien.

Jaime Ibarra Arancibia dijo...

Estimados, primero que todo felicitaciones por el éxito del Encuentro Gola-Gola en Valparaíso. Me lo perdí, pero la próxima vez, ahí estaré!!!!!! El relato de Mayoneso y las fotos están buenísimas y muy divertidas. Creo que con más preparación el número de mampatinos asistentes fácilmente se duplicaría. Es muy agradable ver como un grupo de personas que se conocen sólo a través de internet pueden lograr afiatarse tan bien, teniendo como experiencia común sólo haber sido lectores de la revista Mampato. La otra vez escuchaba a Cristián Warnken que contaba haber sido Mampatino de chico (de hecho aparece en la sección HOBBIES del nº21) y que junto a la revista "Expedición a Chile" Mampato era la experiencia editorial más poderosa en la historia de las revistas en nuestro país. Creo que hay una huella, una marca positiva que nos dejó la revista y que aún se puede ver en todos los que participan de este blog.
Saludos!

Jaime Ibarra Arancibia