domingo, 10 de enero de 2021

Lukas: Anuario 1984 [Mayoneso]



El otro día vi un muy interesante programa que dieron sobre Renzo Pecchenino (1934-1988), más conocido como Lukas y quien fuera uno de los directores de Mampato. Gran ilustrador y con un especial sentido del humor, Lukas ha sido conocido principalmente por sus trabajos para el diario de Agustín. De ahí viene esta selección de las ilustraciones publicadas en 1984 y que comparto hoy. Creo que compré este libro en el mercado persa hace unos años y aproveché de pasarlo por el scanner. El dibujo de Lukas me gusta mucho, especialmente esas ilustraciones pintadas a la acuarela que solía hacer. Lamentablemente, la calidad de este libro no es tan buena pero de todos modos creo que valía la pena compartirlo aquí en el blog.

He aquí un par de viñetas para que lo degusten antes de descargarlo.Está editado en alta definición.


Descargar Lukas: Anuario 1984

También les dejo el video sobre su vida y obra, que es el que me motivó a buscar este viejo libro y compartirlo hoy.

sábado, 9 de enero de 2021

viernes, 8 de enero de 2021

Blueberry 01: Fort Navajo [Mayoneso]


El 31 de octubre de 1963, en la revista francesa Pilote, se publica una nueva serie que hoy es historia. Se trataba de un western titulado Fort Navajo, protagonizado por el nuevo personaje que saliera de la imaginación del gran guionista belga Jean-Michel Charlier, dibujado por un joven Jean Giraud, de 25 años, quien años después pasaría a formar parte del panteón de la historieta mundial bajo el seudónimo de Moebius. Aunque Charlier quería a Jijé como dibujante de esta serie, confió en el consejo de su amigo quien le recomendó que probara con el joven dibujante que trabajaba con él en su taller. Con los años, Charlier confirmaría que su amigo nunca se equivocaba con respecto a un dibujante y que cuando le sugirió trabajar con Jean Giraud, sabía que el resultado de esta dupla sería simplemente espectacular.

La portada de Pilote dedicada a este primer episodio de las aventuras del teniente Blueberry fue dibujada y pintada por Jijé -y es la que reproduzco más abajo-. Cuando posteriormente la historia se publicó en formato de álbum, lo haría con otra portada, también dibujada por el dibujante belga, y que es la que aparece en esta edición que comparto hoy. Como dije, Giraud había sido apadrinado por Jijé y entre ambos había una estrecha relación, lo que explica que Jijé se hiciera cargo de algunas viñetas en los primeros álbumes de Blueberry, cuando Giraud debíó ausentarse para asistir a sus viajes psicodélicos en Estados unidos. En cualquier caso, Blueberry desde el inicio fue la serie en la que Giraud desplegó todo su talento y llegó a definir un estilo inconfundible.

 



Portada y primer episodio de Blueberry, publicada en el número 210 de la revista Pilote, el 31 de octubre de 1963.

 

Fort Navajo es el primer álbum de un ciclo dedicado a las guerras indias y que abarcaría los primeros cinco álbumes. Por alguna extraña razón, en castellano fueron publicados en otro orden y ni siquiera en forma consecutiva. Como esta es una gran serie, decidí pasar por mi scanner mis álbumes para así poder disfrutarlo en su formato digital con la calidad que a mí me gusta. Hay varias ediciones digitales que circulan en la web, algunas muy buenas, pero como soy muy obsesivo, prefiero hacer mi propia edición y publicarla en mi blog para quien quiera leerla. Está editada a 2.560 pixeles de ancho y se puede disfrutar hasta en los monitores más exigentes. Poco a poco iré compartiendo los restantes álbumes porque, como dije, decidí digitalizar toda mi colección.

Sobre Blueberry se ha escrito muchísimo porque hay quienes se dedican seriamente a analizar el fenómeno de la historieta y son muy buenos. Entre las cosas que se han dicho está que Charlier se habría inspirado en una película que se llama Fort Apache, aunque parece ser que Fort Navajo, y la serie misma de Blueberry, es el resultado de la amplia cultura cinematográfica, literaria y pictórica del guionista belga. Como haya sido, se trata de una muy buena historia en la que Blueberry se enfrenta al estallido de una nueva guerra entre el gobierno de Estados Unidos y la nación Apache, que había firmado un tratado de paz hace unos años. Las razones de esta ruptura del tratado son las que deberá averiguar Blueberry pues de ello depende el destino de ambas naciones.

A propósito de lo que conversábamos hace un tiempo en relación con la similitud de algunos personajes de historieta y actores de carne y hueso, pueden apreciar aquí cómo Blueberry es el vivo retrato del actor francés Jean-Paul Belmondo. Eso luego cambió con los años porque Gir, el seudónimo que usaba Jean Giraud en esta serie, le dio rasgos que lo alejaron bastante de ese célebre actor. También resalta en los primeros álbumes de Blueberry, la enorme influencia de Jijé en el trabajo de Gir. Más allá de las obvias similitudes morfológicas entre Blueberry y Jerry Spring, que se hacen muy evidentes en las posturas, en la forma en que los dibuja cabalgando y que se extiende inclusive a los demás elementos de la viñeta. Como soy un admirador de Jijé, no puedo sino disfrutar esa influencia en estas primeras historias del teniente Blueberry.

Bueno, espero que disfruten este primer álbum quienes no lo hayan leído aún; y quienes sí lo han hecho, nunca está de más darse un tiempo para releerlo y volver a disfrutar el extraordinario arte de esta magnífica dupla.

Descargar Blueberry 01: Fort Navajo

 

martes, 5 de enero de 2021

Condorito de colección N° 2 de 2007 [Mayoneso]

 


Un nuevo ejemplar del Condorito de colección, correspondiente al segundo número publicado en el año 2007. En éste viene una historia larga que probablemente varios recuerden, es la versión a lo Condorito de la novela de Julio Verne, "La vuelta al mundo en 80 días". El gentleman que encabeza esta iniciativa es Chuleta Fogg (que no es otro que el conocido Chuleta, haciendo el papel de Phileas Fogg), quien trata de convencer a sus amigos Lord Cat's Eater, Mr. Angel's Hair y Sir Henry McChuma de que se puede lograr ese loco viaje alrededor del mundo. Finalmente, quien lo acompaña es su criado, Condorito, en el papel de Jean Passepartout. La verdad es que nunca me gustaron mucho las historias largas en Condorito porque eran medio fomes; como que se perdía la gracia del chiste corto de una página. Como sea, no es lo único que viene en este número de colección así que igual me reí bastante.

Como los anteriores, reúne viejos chistes y está editado en alta definición, de manera de poder disfrutarlo en cualquier dispositivo. 

Descargar Condorito de colección N° 2 de 2007

lunes, 4 de enero de 2021

Recuerdos del pasado

La otra vez, navegando en Internet, encontré esta fotografía de un quiosquero que parece estar durmiendo plácidamente. La fotografía, como suele suceder con las fotografías que retratan las actividades cotidianas de la gente, nos dice mucho más de lo que aparenta. Para empezar, se trata de una fotografía de enero de 1973, porque en ella se ve que está a la venta el Mampato 156, que salió el 10 de enero, de modo que esta fotografía está tomada entre el miércoles 10 y el martes 16 de enero de ese año; es decir, hace ya 47 años. A su vez, se puede apreciar la cantidad de revistas que solían vender los quioscos. Se ven las revistas Tribilín, Disneylandia, Los Picapiedras, El llanero solitario, Delito, Daniel el travieso, La pequeña Lulú, El Manque, entre las que alcanzo a divisar. De las restantes, se ve la Mecánica Popular, Paula, Vanidades, Paloma, Ercilla, Onda, El Gráfico, Time, Cosquillas, entre otras. Además, se pueden ver varios ejemplares de la colección Minilibros de la editorial Quimantú. Como se puede apreciar a simple vista, siendo Chile un país que entonces tenía apenas diez millones de habitantes, en esos tiempos se publicaba y se leía bastante.

Otra cosa que me llama la atención es el hecho de que el quiosquero esté literalmente durmiendo, sin que temiera a que alguien le robara algo. Por cierto, no hay que caer en la ingenuidad de idealizar el pasado, pero es verdad que probablemente hoy día no podría permitirse semejante cosa. Aunque bien pudiera ser que esté simplemente posando para la foto. Quién sabe. Como haya sido, no deja de ser una experiencia interesante el poder viajar en el tiempo viendo esa fotografía. Yo de niño siempre quise tener un quiosco porque me imaginaba pasar el día leyendo todas esas fantásticas revistas. Ir al centro cuando niño era un paseo extraordinario porque había muchísimos quioscos y todos atiborrados de revistas. Siempre volvía con algunas que me compraban mis papás. Las revistas fueron, desde siempre, mi afición preferida. Recuerdo también que en uno de mis cumpleaños, cuando cumplía unos ocho o nueve años, mi vecina de entonces, que se llamaba Paola, me trajo de  regalo una revista Disneylandia. La traía enrollada y amarrada con una cinta. Nada más. No sé qué habrán pensado los demás, tal vez encontraron que era un regalo que no estaba a la altura del acontecimiento, pero a mí me encantó. Venía la historia de la ballena que quedaba varada y que los cortapalos ayudaban a volver al mar abriendo zanjas por donde entrara el agua. Es probable que haya sido el regalo que más me gustó.

Esta otra fotografía también la hallé en la web. Es del año 1988, según puedo ver en el Almanaque Mundial que se vende y en el título de una de las revistas de divulgación científica de entonces, la revista Creces 88. Yo ese año estaba ya en la universidad y tenía 21 ó 22 años, dependiendo de si la fotografía fue tomada a inicios o a fines de ese año. De las revistas de historietas se ven Disneylandia, Pato Donald, Tío Rico, Mickey. No veo revistas de historietas chilenas, salvo Condorito. Veo algunas de las varias enciclopedias que entonces se vendían; entre ellas, los fasículos del curso de dibujo y pintura, Micromanía, Microbyte, Tecnología industrial, Modelismo ferroviario. Y de los semanarios, veo Pluma y Pincel, Cosas, Time, Vea, Apsi, Newsweek, Cauce, entre otras. También se ve el libro sobre el asesinato de Orlando Letelier, Laberinto, que me parece que se vendía por capítulos; la Biblioteca de Oro del Estudiante, con un volumen sobre poesía religiosa, un libro sobre Don Francisco; las Selecciones del Reader's Digest, un volumen de la Historia de Chile, que seguramente se vendía con algún semanario; y el ya mensionado almanaque mundial. Y el señor que aparece en primer plano se ve mucho más atento a lo que pasa, pese a que el quiosquero parece estar al interior del quiosco.

Yo seguí comprando revistas, enciclopedias y libros hasta hace muy poco. Supongo que la revista Condorito es lo último que dejé de comprar cuando dejó de publicarse. Y de vez en cuando compraba alguna de las revistas de cómics de superhéroes o de las ediciones argentinas que a veces llegaban a Santiago, como la colección de historietas del diario El Clarín de Buenos Aires. Finalmente, también dejé de comprar libros y enciclopedias porque los primeros hoy los leo en un Kindle y las enciclopedias quedaron superadas por la propia Internet. Tengo varias que se ven muy bien en mi biblioteca pero que rara vez consulto. Yo estuve suscrito a la National Geographic y a Historia, de la misma Natgeo, pero no he renovado la suscripción y sólo de vez en cuando compro algún ejemplar cuya portada ha llamado mi atención. Y aunque aún en el centro de Santiago hay quioscos que venden revistas, muchos de ellos ya ni siquiera venden diarios. Cerca de la universidad en la que trabajo, un quiosquero me explicaba que ya no era negocio para él vender diarios y revistas porque muy poca gente los compraba. En cambio, le iba muy bien con golosinas, refrescos y cigarrillos. El año pasado, dejó incluso de vender los pocos diarios y los pocos semanarios que aún se publican y su quiosco se parece más a varios de los que hay repartidos por la ciudad y que lucen como el de la fotografía de aquí abajo:

Las golosinas superan con creces a las revistas y diarios. Quedan Muy Interesante, National Geographic, Qué Pasa, Ercilla y unas pocas más. El resto es azúcar, grasas, preservantes y saborizantes varios. Alimento para el cuerpo y no para el alma. 

¿Y ustedes, mampatinos? ¿Siguen comprando revistas y diarios? No quiero decir que vayamos para atrás porque sería desconocer lo mucho que hemos avanzado como sociedad, pero un indicador inequívoco de que me estoy volviendo un viejo pesado, es que cuando veo estas fotorgafías antiguas me da mucha nostalgia y añoro esos tiempos. Siempre he querido viajar en el tiempo y la otra vez soñé que lo hacía, pero que viajaba a la época cuando estaba aún en el liceo y como era conciente de que era un viaje al pasado, le decía a uno de mis compañeros que debíamos aprovechar de comprar todas las revistas que pudiéramos. Es lo que haría, seguramente, si me toca volver a esos años en que un quiosco era para mí una suerte de cueva del tesoro.



domingo, 3 de enero de 2021

Yves Swolfs: El príncipe de la noche (tercer ciclo) [CRG]

 


Qué mejor que comenzar este nuevo año con el último ciclo de esta entretenida serie de Yves Swolfs. A diferencia de los dos ciclos anteriores, el que publico hoy fue traducido y maqueteado por los compañeros del CRG porque hasta el momento no ha sido editado en castellano. Además, tal como lo comenté en la primera entrada, los dos últimos álbumes los escribió Swolfs pero los dibujó el francés Thimothée Montaigne (1982), cuyo estilo, si bien es distinto al del dibujante belga, en estos dos álbumes se apegó al sello que le había dado este último a la serie. Mis expectativas eran bajas a este respecto, pero creo que me convencí de que su cometido tuvo bastante buenos resultados.

En este tercer ciclo ya no se cuenta la historia de la familia Rougemont sino que se cuenta la historia del propio vampiro, Vladimir Kergan; cómo se convirtió en una criatura de la noche, qué motivos lo mueven a actuar con tanta crueldad y a quiénes debió enfrentar.

Bueno, disfruten este  tercer y último ciclo de esta magnífica serie.

Descargar El príncipe de la noche 07

Descargar El príncipe de la noche 08

Descargar El príncipe de la noche 09

 

viernes, 1 de enero de 2021

¡Feliz Año Nuevo!

 

La caricatura que aparece aquí arriba tiene cuarenta años. Corresponde al suplemento de historietas del diario La Tercera, y nos la envió el amigo Aaron Troncoso. En ella reconozco a Themo Lobos, a Oscar Vega, a Mario Igor, a Nelson Soto (quien la dibujó) y a Julio Berríos. Sospecho que el personaje de lentes que aparece tras Oskar es Vicar, y no sé quién será el de la derecha. Tal vez es Rodolfo Paulus, o bien es el director del diario y Paulus es el de la izquierda, que se parece a Camilo Sesto. Quién sabe.

En 1981 Chile vivía la etapa final del auge económico del experimento neoliberal. Con un tipo de cambio fijo, a 39 pesos por dólar, la gente vivía la ilusión de la plata dulce y de los bienes importados a bajo precio. Era la época en que los televisores en colores empezaron a llegar masivamente a los hogares de las capas medias, como ocurrió también con los automóviles. Todo eso terminaría dramáticamente hacia fines de ese año y explotaría con la devaluación del año siguiente y la recesión económica que vivimos entonces. Pero en ese momento la gente parecía tener razones para brindar y celebrar la llegada del año 1981. Yo había aprobado mi primer año de enseñanza media y ese mes de enero de 1981 partía con mi familia de vacaciones a Quintero, balneario en el que me enamoré perdidamente, como sólo puede enamorarse un adolescente, de quien pasaría a ser mi polola ese año ¡Cuánto hemos cambiado y cuánto ha cambiado el país desde entonces! Como sea, aprovecho este generoso aporte de Aaron para desearles a todos un feliz año 2021, esperando que la experiencia que vivimos este 2020 nos haya servido para valorar lo que tenemos y lo que somos, y agradecer el haber podido sobrevivir a esta pandemia que, aunque dista de ser el apocalipsis que a veces se ha querido hacer de ella, se ha llevado muchas vidas tanto o más valiosas que las nuestras.

Les dejo una versión editada del suplemento, para bajar y atesorar, como dice nuestro amigo Enrique Chicano. Que lo disfruten.