Amigos de la comunidad mampatina, celebrando el fin de la primera semana de marzo, qué mejor que disfrutar de grandiosos tesoros. En esta ocasión, y a través de nuestro amigo Sergio Arakaki, podemos disfrutar de este primerísimo número de la revista Barrabases. Ha sido digitalizado por Doncmic, a quien no tengo el gusto de conocer pero cuyos trabajos con las revistas antiguas es encomiable.
En este primer número viene una aventura que conocimos en ediciones posteriores. No recuerdo si en la segunda o tercera época, pero es la historia del partido entre "Barrabases" y el "Unión Chuteadores", en el que Don Pepe apuesta la fuente de soda a que gana Barrabases y en el equipo contrario jugaba el negro Palmatoria.
Más allá de si ya la habían leído como parte de esos refritos habituales que hacía Guido Vallejos, lo importante es el valor histórico de este número. No sé a cuánto lo venderán los buitres habituales que suelen pegar el sablazo con estas revistas antiguas, pero aquí lo podrán disfrutar gratis, y las veces que quieran, gracias a Doncomic y Sergio.
Junto con este ejemplar, Doncomic nos facilita otros dos números, correspondientes ambos también a la primera época. Se trata de los números 59 y 117. Este último trae una portada de Vicar. Además,en ambos encontrarán trabajos de Themo (Cucufato, Cicleto y Ñeclito).
Y aprovechando el impulso, me permito compartir un número de Tío Rico que también digitalizó Doncomic hace un tiempo y que trae la historia de las minas del Rey Salomón. No recuerdo si lo comentamos aquí o no, pero es una de las historietas de Tío Rico que más me gustan. Obviamente, un trabajo del genio Carl Barks.

Tratándose de revistas tan antiguas, es normal que se vea un marcado tono amarillo. Para corregirlo, la mayoría de los visores de historietas tienen herramientas que lo hacen posible. En mi caso, yo leo historietas en un iPad y ocupo un programa que se llama Chunky. Ese programa corrige en forma automática el exceso de amarillo y el tinte de las páginas, sin necesidad de tener que calibrarlo uno mismo y sin alterar físicamente el archivo original, de modo que se preserva tal y como estaba. Es a gusto de cada cual, por cierto. Pongo a continuación una página de esta historia de Tío Rico sin la corrección y con la corrección, para que aprecien la diferencia. Pero depende del gusto de cada cual. A veces leer revistas con páginas amarillentas, también tiene su encanto. Aunque en algunas se justifica bastante más que en ésta que pongo de ejemplo porque se trata de un scan de muy buena calidad en el equilibrio del color original.
Sin corrección
Con corrección
Bueno, muchísimas gracias a Doncomic por estos tesoros y a Sergio por gestionar su publicación aquí en el blog de la Generación de Mampato.