lunes, 5 de enero de 2026

Li'l Abner: Tiras diarias y planchas dominicales 1934-1936 [CRG]

 


Siempre me gustaron las historietas que se publicaban en la prensa escrita. Recuerdo las que venían en el diario La Tercera de la Hora, cuando yo era un adolescente, y en la que leí las aventuras Brick Bradford y su trompo del tiempo, o las de Mandrake el Mago. Con los años me he hecho de algunas de esas historietas, conocidas como tiras diarias. Sin embargo, esta que comparto hoy no la conocía, o al menos no recuerdo haberla leído antes. De hecho, es muy antigua pues data de 1934, es decir, tiene  poco más de 91 años desde su primera publicación.

Siempre he tenido como referencia para efectos de considerar la antigüedad de las historietas que leo, el año en que nació mi madre. Ella es de junio de 1937 y aprendió a leer para poder disfrutar de la revista El Peneca, que le compraban a una de sus primas cuyo padre tenía bastante mejor siuaciones económica que mis abuelos. Además, siempre tengo en cuenta que 1937 fue el año que comenzó a publicarse la historieta del Príncipe Valiente. Como sea, todo lo que se haya publicado antes de ese año es, para mí, casi antedeluviano.

Al Capp

Como decía, yo no conocía esta historieta ni a su autor, Al Capp (1909-1979), cuyo verdadero nombre era Alfred Gerald Caplin, estadounidense y contemporáneo de otros grandes del cómic de esa región del mundo, como Milton Caniff de quien fue un gran amigo. Su historieta más famosa es esta y trata sobre la vida de un joven habitante de un pueblo ficticio del sur de los Estados Unidos, específicamente de un pueblo de Kentucky. El joven se llama Abner Yokum, a quien todos conocen como Li'l Abner o Pequeño Abner, en castellano. Allí vive con su madre y su padre y hay una muchacha enamorada de él, aunque Li'l Abner no parece estar muy interesado en establecer relaciones amorosas a sus 19 años. He aquí las dos primeras páginas de la historieta:



Leyendo esta historia me llamó la atención justamente esta suerte de rechazo que le provocan las muchachas a Li'l Abner. No es porque sea homosexual, sino más bien porque ve en ellas fuentes de problemas. De todos modos, cuando conoce a su tía Bessie, quien vive nada menos que en Nueva York, donde ha alcanzado una posición social elevada, Li'l Abner parece haberse quedado prendido de su belleza. Es interesante esto porque la tía también parece coquetear con su sobrino, aunque se trata de una dama bastante mayor que él, lo que resulta curioso para la época en que fue publicada la serie. De todos modos, esa relación peculiar entre ambos no se desarrolla y la historia sigue otro derrotero.

Como suelo decir, leer estas viejas historietas es una forma de viajar en el tiempo. Imagino que muchos historiadores o sociólogos han de tomarse muy en serio este tipo de productos culturales como para analizar a partir de ellos la sociedad de su época. A mí me resulta interesante leerla, pese a que la traducción al español seguramente limita bastante la apreciación de las expresiones idiomáticas que combinan expresiones propias de la vida de hace nueve décadas, y el modo de hablar de los campesinos del sur de los Estados Unidos.

Esta edición incluye bastante material adicional sobre la vida y obra de Al Capp que resulta muy útil a los que somos ignorantes al respecto. En cuanto al trabajo de digitalización, es obra del incansable compañero del CRG, xavib, a quien no hay cómo poder agradecer tantas series de tan buena calidad que comparte en esa comunidad. Muchas gracias por este gran trabajo.

Es de esperar que los vistantes del blog abandonen el mutismo y se animen a dejar siquiera algún mínimo comentario o impresión sobre las series aquí compartidas. Que disfruten esta lectura en este primer domingo de 2026.

Descargar Li'l Abner 1934-1936

3 comentarios:

Fabio Gomes dijo...

esa serie fue un éxito abrumador por décadas en EEUU, incluso Frank Frazetta ha dibujado en ella como 'ghost' de Al Capp, entre 1954 y 1961.

MAC dijo...

Excelente recuperación Mayoneso , había leído tiras más recientes , Feliz año !!

Montaigne dijo...

Feliz Año Nuevo. Y gracias, como siempre, por su trabajo. Y espero que sepa perdonar nuestro mutismo, que espero no interprete como indiferencia o desapego. Un saludo.