miércoles, 21 de mayo de 2014

Mampato y los piratas


Con la impunidad que me da ser el administrador de este blog, decidí manifestar mi opinión sobre la nueva edición de las aventuras de Mampato y los piratas, que publicó hace unas semanas la Editorial Sudamericana, en dos volúmenes.

Para empezar, valoro el aporte que esta y otras editoriales han hecho a la difusión de la obra de Themo Lobos, especialmente para quienes no conocieron estas historietas cuando se publicaron originalmente. Como sabemos, la historia de Mampato y los piratas apareció en la revista Ogú, durante los años 1978 y 1979, reeditada posteriormente en formato de álbum por la misma editorial de la revista. La portada elegida por Themo para esta historia muestra la escena en que los piratas tienen a Mampato apresado y Lard Jim lo amenaza con hacerle estallar un cañón.

En la edición de Sudamericana, esta imagen se utilizó para la segunda parte de la historieta, pero varió completamente los colores. Como lo pueden apreciar en la imagen de aquí arriba, la abundancia del amarillo fue reemplazada por un verde oscuro. Aunque a Mampato se le restituyó el clásico color de sus pantalones, me parece que la nueva coloración es mucho menos atractiva que la original. Inclusive, menos que aquella versión de esta historieta en que se optó por una portada de fondo blanco.


La portada es solamente un anticipo de la masacre a la que fue sometida la edición original de Themo con la coloración. El autor de los colores es el mismo de la edición de la aventura de los balleneros, es decir, Martín Silva, el nieto de Themo. Contaba en una entrevista este ilustrador que había logrado convencer a Themo de lo extraordinario que podía quedar una historieta mediante la aplicación de color a través del computador, en lugar de la aplicación a mano que Themo hacía, tanto con acuarela como con tintas para impresoras, utilizadas manualmente.

Siempre he estado convencido del abuso que a veces se hace con las relaciones de parentesco, especialmente en materia artística. Si hay algo que está claro, es que el talento no se hereda automáticamente porque se compartan los mismos genes y que, por lo mismo, ser el hijo, nieto, sobrino o hermano de alguien talentoso, no constituye suficiente razón para suponer que se comparte el talento artístico de aquel. En el mundo de la historieta, hay varios casos de este tipo. Sin ir más lejos, es lo que sucede con el hijo de Hermann, a quien este último lo ha investido como heredero de su legado artístico y lo ha integrado a sus proyectos. No pongo en duda el derecho de un padre a asegurarle a sus descendientes los beneficios del fruto de su trabajo. Pero cuando eso pasa por querer convencernos que el heredero es tan talentoso como el artista original, siendo que no es así, creo que uno tiene derecho a expresar su opinión.

Lo primero que me llama la atención es que ya en una nota aparecida en el diario La Tercera el 28 de julio de 2012, se anunciaba la inminente re-edición de esta historieta, para lo cual Themo habría dejado coloreadas las viñetas, a mano, como solía hacerlo. Se indicaba que solamente los fondos debieron ser pintados por otra persona. En esa misma nota se incluye una viñeta de las que Themo había coloreado. Es la que aparece a la izquierda de la siguiente imagen. La de la derecha es la versión que aparece en la re-edición de Sudamericana.

Seleccioné algunas imágenes para que puedan observar las diferencias entre los colores originales de la edición de Ogú y los que fueron publicados por Sudamericana. Aunque comparto con Fran Solo que el color aplicado no es la mejor opción al momento de colorear una viñeta, habría esperado que en la edición de Sudamericana se hubiese respetado el color original. Tanto porque los coleccionistas lo valoran en sí mismo -no hay peor cosa que comparar la edición re-coloreada de "El incal" o de "El perfume del invisible", con las originales de Moebius y Manara, respectivamente, para constatar la masacre que se puede cometer en este campo-, como porque parte del talento de Themo tenía que ver con la forma en que combinaba los colores en sus viñetas.

Lo primero que me llamó la atención en la coloración de la nueva edición de los piratas es la casi ausencia del color amarillo y del color verde. Ambos, le imprimían luminosidad a las viñetas de esta historia y, además de ser el verde mi color favorito, creo que fue lo que más extrañé de esta re-edición, tal como se puede apreciar en las siguientes páginas, donde además las blancas sábanas de la cama de Mampato se convierten en una sábanas de un.color más bien inverosímil.


Del mismo modo, la luminosidad de la cocina de la casa de Mampato, que da la impresión de una escena en un soleado día, desaparece prácticamente en la re-coloración realizada por Sudamericana. Si bien, creo que se gana bastante en el contraste entre la tonalidad de la piel de  Mampato y su color de pelo, lo demás no termina de convencerme. Como tampoco me convence ese túnel del espacio-tiempo sombreado, como pueden ver en la siguiente imagen.



Pero donde más eché de menos la coloración original, fue en las escenas que se desenvuelven en Panamá, que fueron genialmente coloreadas por Themo como escenas soleadas, llenas del verdor característico de esa zona del planeta. Sin embargo, en la coloración de la nueva edición de Sudamericana, se perdió completamente esa atmósfera soleada y tropical de la edición original. Como evidencia de lo que digo, pueden comparar ustedes mismos ambas ediciones en las imágenes de aquí abajo. No sé qué trauma tenga Martín Silva con el amarillo pero es lo que más extrañé en esta edición pues en lugar de sentirme contemplando una escena de Centroamérica, parece una escena de algún país de clima frío.




En esta última página, es verdad que se mejoró en la coloración del manatí hembra, aunque no logra compensar la pérdida de verosimilitud que se obtiene mediante un uso más adecuado de los colores. Es eso de lo que Themo era también capaz. Por algo se preocupaba tanto de colorear él mismo sus viñetas.



Bueno, entiendo que esto sea un tema opinable y donde no hay un criterio absoluto ni objetivo desde el cual evaluar si lo que se hizo mejoró o empeoró el trabajo original. No obstante, como se trata de dar mi opinión, me permito expresar mi completo desacuerdo con el uso de los colores en esta nueva edición. Ojalá que se reeditara con sus colores originales, tal como la editorial Norma debió hacerlo con "El incal" luego de las quejas de los propios lectores.

Más adelante comentaré sobre la historia de Mampato en la ciudad azteca, la que también merece más de una palabra de un admirador de Themo. De modo que mi invectiva contra la deformación del legado de Themo, continuará...

21 comentarios:

el.raulho dijo...

Lo que Natura no da, la universidad (ni el parentezco) lo presta.

Fandemampato dijo...

Si, se nota mucho el cambio en el color, parecen escenas casi nocturnas.

Por cierto que yo lei, hace mucho, la primera edicion de esta historia, como libro individual.

hoffmeister dijo...

Jefe estoy muy de acuerdo con sus desacuerdos de esta re edición (que aun no adquiero)...
Mis aprensiones en las viñetas que he visto, también van por el color que de ser una historia del caribe, pasó a ser una en el centro del país en pleno invierno.
Lo otro que no me gusta es que la concepción, desarrollo y producto terminado original era manual (de la mano de un genio como Themo) pero ahora es tan mecánico o típica la coloración digital, que las viñetas que veo pierden el "arte" o el romanticismo que debería tener, trasformándola en algo frío que pudo colorear cualquiera con algunos conocimientos en le rubro digital.
Es posible que a las nuevas generaciones, que no leyeron o no han visto la original, estén más familiarizado con esta técnica y les de lo mismo, pero como bien dice el Jefe, se está deformando la obra del Maestro

SERVANDO dijo...

Concuerdo contigo, Mayoneso, una cosa es perfeccionar una obra y otra muy distinta es distorsionarla.

Claudio Valenzuela dijo...

creo ke lo que hicieron fue dar mas realismo a las imagenes, pero al hacer esto le quitan el colorido ke caracteriza a una caricatura,tal vez alguien ke de niño no leyo ni se sumerguio en sus mundos, no lo va a entender.

Unknown dijo...

Gracias por el aviso: ahora NO pienso comprar esta atrocidad.

Por lo que veo, el legado del Themo está siguiendo los mismos pasos que el viejo y querido Eternauta.

Rubén Reveco dijo...

Ya lo había notado en otras historias reeditadas. Lo más divertido me resultó la iluminación de la cola de Ogú en la viñeta que presentas.

SERVANDO dijo...

Una lástima que el continuador de una obra no sea el más adecuado. En este blog hay personas con un talento extraordinario que bien pudieron continuar con esa tarea, pero... así son las cosas.

Unknown dijo...

Oye, pero incluso en la época de los Cucalón ya se notaban manos torpes tratando de "arreglar" las historias al meter censura sobre la condición de concubina de Tinalín o haciendo un patético intento de cambiar la sorpresa de Mampato cuando éste descubre que Ogú se ha convertido en padre y que tiene un pequeño harén de concubinas a su disposición(Tinalín, Kuka y no me acuerdo cómo se llamaba la otra.)por ser el jefe de la tribu Golagola.
En la versión original, Ogú directamente explica que aquellas mujeres le fueron entregadas en calidad de "regalos" en vez de "seguir casado" como le metieron en la versión de los 80's.

Si el Themo no les paró el carro en ese entonces, qué esperanzas hay de que aquellos inútiles dejen de meter las manos ahora que él ya no está...

Mayoneso dijo...

Tienes toda la razón, Unknown. De hecho, había pensado escribir lago sobre eso como también sobre algunos cambios que se hicieron en viñetas de los álbumes editados por Dolmen.

Me ha faltado tiempo para terminarlos pero dentro de poco espero publicar algunos comentarios sobre eso que mencionas. En todo caso, yo creo que Themo pudo haber decidido moderar el lenguaje. Hay varios ejemplos de eso en las re-ediciones de las historietas de Mampato.

Y las planchas que parecen dibujadas por un niño chico, yo creo que fue el mismo Themo quien, al no tener las originales, decidió redibujarlas pero el pulso ya no lo acompañaba.

SERVANDO dijo...

Pienso que si Themo corrigió, es su obra, al fin y al cabo, aunque haya cambios con los que no concuerdo. El problema es tratar de mejorar y lograr lo contrario con manos ajenas.
Yo le pregunté a don Themo si el había cambiado el léxico del campesino en la historia de la Independencia. Me respondió que sí, pero no dio las razones. Ese cambio no me gustó, pues el texto original era más sabroso y pintoresco
Un cambio que considero imperdonable es el de la saga de la Guerra de las Galaxias, cuando se cambió el rostro de Dart Vader por el actor más joven.

Nelson dijo...

Profe Mayoneso, siga dándole duro. La verdad duele pero no ofende.

Yo también tengo la impresión al ver las viñetas que la recoloración le quitó el calor y la luminosidad de Themo, dándole un tono de invierno que no corresponde.

El color digital, como toda herramienta, o se usa con tino o queda la embarrá. No es el demonio ni la panacea, es una herramienta más, en este caso no usada correctamente. Estoy de acuerdo en que el verde amarillo (y añado el naranja) que usaba el maestro dotaba a las viñetas de un color que trasmitía energía, vivacidad y optimismo. este color en cambio es tan gris como un invierno santiaguino con alerta de smog. Tampoco me gustó la manatí: parece una estatua de acero más que un animal vivo. Es fome ver como se destroza el legado de Themo por estas malas decisiones. Ahora voy a atesorar más que nunca mi álbum de Mampato y los piratas de la revista Ogú.

Jaime Ibarra Arancibia dijo...

Estimados, compré los Piratas en edición nueva con color digital. La leímos con mi hija de 7 años y a ella, que no conocía la historia, le encantó Loreto diciento "Papita pal lorrito" y "Al atraqueeee"... Creo que pese al cambio de mano en el color, la obra sigue proyectando la maestría del dibujo, la gran construcción de la aventura y el encanto de los personajes . El final lamentablemente se nota menos trabajado, como si Themo hubiera querido concluirla rápido. Es un desenlace apresurado, al igual que la historia del Huevo de Pteranodón.
A diferencia de ustedes, puedo pasar por alto el tema del color, pues considero que todo colorista tiene un estilo y prefiere una paleta propia y nunca va a ser igual al maestro Themo. Es el caso que Mayoneso menciona en la reedición de "El Incal" tan distinto al color original de Moebius. Unos preferirán la antigua y otros la nueva. Pero lo que no perdono es el cambio en el dibujo original. En "El Incal" hay varias viñetas censuradas donde le dibujaron ropa a los cuerpos desnudos, tal como le sucedió a Miguel Ángel en la capilla sixtina.¿Con qué fin?.
Por otro lado las ediciones modernas de Mampato no deberían incluir páginas mal redibujadas. Con las herramientas de edición digital es incomprensible no reconstruir perfectamente un original perdido a partir de un impreso de revista. Y las revistas están disponibles. La colección de Pato Donald de Barks que está reeditando Fantagraphics es un buen ejemplo, a mi parecer, de como se debe reeditar respetuosamente un clásico del cómic. Es un deleite leer un clásico bien editado y un homenaje que se le debe a todo maestro.

Saludos.

Unknown dijo...

Mayoneso, quizá ud me pueda ayudar con una duda que me volvió a la memoria.

Vagamente recuerdo haber leído una historia corta de Ogú donde él trataba que Tinalín le diera bola pero nada le salía bien.

Creo que la historia iba ubicada antes que Ogú conociera a Mampato ya que Ogú era otro cavernícola del montón, mientras que Tinalín le pertenecía a un GolaGola bruto y tosco (pero ella lo encontraba atractivo porque le daba todo lo que ella quería, de hecho la historia era como Ogú trataba de competir con él.)

La duda que tengo es si acaso en esa historia Tinalín salía semidesnuda o no, ya que me parece recordarla como una cavernícola coqueta y que claramente buscaba usar a Ogú para que éste le trajese buena carne para comer.
Themo solía incluir desnudos en sus historias para reflejar las costumbres de la época, pero esta historia la leí solo una vez mientras me cortaban el pelo, no sé donde habrá salido reimpresa y siempre me quedó la duda sobre los orígenes de Tinalín.

Mayoneso dijo...

Unknown, yo creo que te refieres a la mini-historia que se publicó en el Mampato número 27, de aniversario. Tinalín no aparece desnuda pero sí muy coqueta y aprovechándose de Ogú.

El enlace a ese número está aquí: http://generacionmampato.blogspot.com/2009/03/tomo-3-de-mampato.html

Y puedes ver las páginas de esa historieta en la siguiente entrada: http://generacionmampato.blogspot.com/2010/08/wallpaper-de-tinalin-mampato-y-ogu.html

Unknown dijo...

No, no dije desnuda sino que semi desnuda.

Supongo entonces que la habré confundido con las chicas que Themo dibujaba para la revista El Pinguino.

Vale, misterio resuelto.

Nelson dijo...

Mayoneso, corrìgeme si me equivoco, ¿esa version de Ogú y Tinalín salió en un Cucalón? Yo la tengo en un Mampato donde aparece el Desastre de Ahaggar (primera parte) explicando que apareció en uno de los primeros Mampatos, y que se trata de un intermedio breve a la historieta de Mampato y los Mutantes que estaba en publicación regular. No sé si de una publicación a la otra hubo leves modificaciones.

Lucho Paredes R. dijo...

Volviendo al tema y aportando con una pequeña queja en cuanto a la coloración de las páginas, siento que me pasa lo mismo -guardando las debidas proporciones- que los nuevos capítulos de Los Simpsons, hechos digitalmente... prefiero la factura anterior.
No cambio mi edición anterior, aunque esté chillona...

Mayoneso dijo...

Nelson, esa historia de Tinalín apareció en el Mampato N° 27, tal como le dije a Unknown. Me parece que se reeditó en Cucalón y, según lo que dices, también reapareció en Mampato.

Cuando tenga un tiempo compararé las versiones, por si hubiera cambios.

Comicnauta dijo...

Estimados, entiendo su malestar por el cambio del color de esta historieta, pero según mi humilde opinión, sigue siendo la obra del gran Themo Lobos, aún no lo compro, sólo vi sus imágenes en esta entrada, pero igual se ve interesante, hay mayor realismo, pero no creo que sea para desecharla, me parece que se puede aceptar sin penitas ni contradicciones.

Nelson dijo...

Tengo la pega hecha, profe. Parece que aparte de la presentación, no hay grandes cambios. Ogú es el mismo en las tres versiones, en la Mampato 187 se añade un mensaje de que se trata de una reedición, y en el Cucalón le abren la boca y le hacen decir la presentación, en lo demás es lo mismo.
Aquí pueden ver:

http://www.mediafire.com/view/myfiles/#