sábado, 28 de octubre de 2017

Juan Buscamares [Félix Vega]

Más de veinte años después de haberse publicado la primera de las cuatro aventuras reunidas en esta magnífica edición de la obra de Félix Vega, Juan Buscamares, hoy contamos con la posibilidad de leer íntegramente y de una sola vez este estupendo trabajo del dibujante chileno. En efecto, la primera de las aventuras se publicó en Santiago en el año 1996, en blanco y negro, y al año siguiente fue editada para el mercado francés por la reconocida editorial Casterman. Le siguieron las otras tres historias que, bajo el título de "Los cuatro viajes de Juan Buscamares", hicieron conocido el nombre de Félix Vega entre los informados y exigentes lectores de historietas franco-belgas. Hubo también una edición española en esos álbumes de tapa blanda que se pudieron comprar también en Chile años después.

Pero ésta es una edición de muy buena calidad, pese a haber sido impresa en China, con tapas duras y con material adicional que la vuelve muy atractiva para los coleccionistas. Trae bocetos y una suerte de introducción gráfica que sirve para comprender mejor la idea en torno a la cual gira la historia. Son 216 páginas en total, con las cuatro aventuras originales más el material adicional.


Félix Vega (1971) es el hijo de nuestro conocido Oscar Vega Etcheverry (Oskar), el primer dibujante de Mampato y claramente heredó el talento de su padre. Con varias obras a su haber, es quizás más conocido por el público europeo que por el público chileno. De todos modos, ésta es una muy buena oportunidad para conocer a este estupendo dibujante chileno.

Leí la historia de Juan Buscamares cuando salió a fines de los noventa y poco me acordaba de ella. Cuando la vi hace un tiempo en la vitrina de una librería de Santiago, la compré enseguida porque era la oportunidad de poder releer a este interesante autor y magnífico dibujante, a un costo bastante conveniente para el mercado chileno pues está en veinte lucas, incluyendo impuestos. Probablemente el precio varíe de una librería a otra pues la compré en la Metales Pesados, que no se destaca por ser barata, pero donde me hacen un descuento que vale la pena.

De Félix Vega tengo algunas de las cosas que hizo con Abulí para la revista Playboy y siempre me ha parecido un gran dibujante. Pienso que esta serie que reeditó la filial chilena de la editorial Planeta hace unas cuantas semanas, permite apreciar bien la calidad del trabajo que realiza Félix Vega con la figura humana. En expresión, en los detalles, en la dinámica del cuerpo, como en muchos otros aspectos, da gusto disfrutar de su arte.

Para quienes no la han leído, esta es una historia ambientada en un futuro post-apocalíptico en el que, al estilo de Mad Max, Duna y otras, los sobrevivientes luchan por los escasos recursos de los que dispone el planeta. Cada volumen lleva como título a uno de los cuatro elementos, empezando por el que trata sobre el agua. En la edición francesa, se publicó como "Las aguas muertas". Es una historia que transcurre en un desierto aparentemente interminable y donde un hombre, Juan Buscamares, poco a poco se va convirtiendo en una suerte de mesías. Las referencias a Muad'Dib me resultaron inevitables, evidentemente. De todos modos, cada volumen muestra cómo cada uno de los cuatro elementos se vuelve un bien tan preciado que muchos están dispuestos casi a todo por conquistarlo.

Algo que me llamó la atención fue el tamaño de la tipografía porque es más grande de lo habitual. O al menos así me pareció a mí.

La historia tiene también ese aire surrealista que encontramos en algunos trabajos de Moebius, con personajes extraños, como el niño ciego que aparece en otra de estas cuatro aventuras de Buscamares y que pueden apreciar en la página de aquí abajo.  Pero la historia tiene también elementos menos eurocéntricos, como la referencia al ritual que practicaban los incas cuando ofrecían niños y niñas a los dioses, dejándoles morir por congelamiento en las altas cumbres de Los Andes, que se convierte en un elemento clave para entender la trama general. Eso la hace muy interesante también.


La historia está bien contada y se presta a una lectura vertiginosa porque atrapa desde el inicio. Los colores están muy bien utilizados y el arte de colorear estas aventuras de Juan Buscamares se lo debemos no sólo a Félix sino también a su padre, Oskar. Según me respondió el propio Félix Vega, su padre pintó en acuarela casi todo el primer tomo y parte del segundo. En el tercero, sólo coloreó los flashbacks. Cabe recordar que Oskar ha sido uno de los más grandes acuarelistas que ha habido, razón de más para valorar esta edición de lujo. 
Como dije, trae material adicional muy interesante, que permite apreciar no sólo el trabajo previo a la realización de la historieta sino también la calidad artística de Vega y las influencias que pueden resultar reconocibles en él. También me resultó inevitable ver en Aleluya, uno de los personajes de la historia, la influencia de Manara. Es la chica que aparece en la viñeta superior izquierda de la página de abajo.


Bueno, espero que quienes no conocen aún este trabajo de Félix Vega puedan hacerlo. No sé si ha llegado ya a la Biblioteca de Santiago pero seguramente lo hará. También es probable que en la FILSA de este año lo vendan a un precio aún más conveniente. Como sea, vale la pena adelantarse a la Navidad y hacerse a uno mismo este hermoso regalo. En tres o seis cuotas precio contado, casi ni se nota.

Si quieren mayor información sobre Félix Vega y su trabajo, pueden visitar su blog en el siguiente enlace.

2 comentarios:

Flashback-man dijo...

Estimado Mayoneso

No lo he visto en la Biblioteca de Santiago, pero estare pendiente si llega.

Gracias por la recomendación.

MaGoTo dijo...

Leí esta historia, muy interesante, se observa la influencia de Manara en la chica,
el libro lo compré en Concepción y las he visto en librerias en Santiago,