domingo, 29 de septiembre de 2013

Spirou y Fantasio [Franquin]


Estimados amigos y amigas del blog, los últimos meses he estado dedicado casi 100% al trabajo y eso me ha impedido poder mantener actualizado el blog. Pero aproveché unos días del fin de semana largo para escanear algunas revistas y compartirlas aquí. Comienzo con una selección del primer volumen de la edición integral de las aventuras de Spirou y Fantasio.

Spirou es uno de mis personajes favoritos y tengo toda su colección. En abril de este año, la revista homónima cumplió 75 años, lo que ha sido celebrado con homenajes, programas de televisión, ediciones especiales, libros con la historia de la revista y del personaje, etc. He visto algunos de esos programas y me he comprado algunos de los libros que se han publicado porque como buen coleccionista, hay ediciones que no se deben dejar pasar.

En castellano las aventuras de Spirou están solamente parcialmente publicadas. Yo tengo los siete volumenes de la edición de Planeta de Agostini, que incluye la etapa de Spirou correspondiente a Franquin, pero tiene el problema que es una edición en blanco y negro y en un tamaño mucho menor al de la edición original. De todas formas, comparto aquí una selección que hice de ese primer volumen, tomando las cuatro aventuras que aparecen en el primer album publicado en de esta entretenida serie. Se titula justamente "4 aventuras de Spirou y Fantasio". Con posterioridad se han publicado las evnturas anteriores a las que aquí comparto pero hasta hoy la colección de Spirou y Fantasio tiene como album número uno, el de estas cuatro aventuras.

Para quienes no conozcan al personaje, Spirou nació el 21 de abril de 1938 junto a la revista del mismo nombre. Muy al estilo de lo que conocimos en Mampato, aunque con un mayor énfasis en las historietas seriadas, ha sido la revista estandarte de la Editorial Dupuis, la que dio impulso a la denominada Escuela de Marcinelle, por estar ubicada en esa ciudad y cuyos dibujantes forman parte de la tradición de la historieta franco-belga. De cierto modo, Spirou y la Escuela de Marcinelle eran la alternativa a la denominada Escuela de Bruselas o Escuela de la línea clara, como se le conocía a aquella tradición de historietistas vinculados al semanario Tintin y a la Editorial Lombard, entre los que resaltaba Hergé, Jacobs y varios más.

Spirou era al comienzo un botones del Hotel Moustique, y Moustique era también otra de las publicaciones de la Editorial Dupuis. Con el tiempo, Spirou se transformó en reportero, aunque mantuvo el traje de botones de hotel. En sus aventuras lo acompaña su amigo Fantasio, quien sí es periodista, y la ardilla Spip, especie de mascota fiel.

A diferencia de otras series, Spirou es un personaje cuyo propietario intelectual es la editorial, de modo que a lo largo de estos 75 años han sido muchos los dibujantes que le han dado vida y cada uno de ellos le ha impreso su sello. Aunque el primer dibujante fue el belga Rob-Vel, seudónimo de Robert Velter (1909-1991), cuyas primeras historietas de Spirou se acaban de publicar en una magnífica edición integral, fue el belga André Franquin (1924-1997) quien transformó a Spirou en el mundialmente famoso personaje que es hoy.





A Franquin le pasó con Spirou algo parecido a lo que le sucedió a Themo con Mampato. No sólo se tuvo que hacer cargo de un personaje y una serie que era protagonista de una revista sino que, al igual que Themo, fue capaz de darle un estilo inigualable, crear un universo y poblarlo de personajes entrañables. Muchos sostienen que la época de Franquin, quien dibujó Spirou entre 1946 y 1967, ha sido la mejor de todas. Probablemente tienen razón, aunque yo soy de los que disfruta con lo que cada uno de los dibujantes que se han hecho cargo de la serie le ha aportado a la misma.

En esta selección que hice viene una de las aventuras que más me gusta, muy al estilo de las primeras historias dibujadas también por Rob-Vel y Jijé, quien fue el segundo dibujante en hacerse cargo de Spirou. Se trata de aquella en que el botones es retado a un match de boxeo por el típico matón de colegio: Poildur. Tal como Themo, Franquin utiliza los nombres propios como forma de construir su humor gráfico. Así, este Poildur, que en chileno podría se denominado como "Pelochuzo" o "Pelopincho", podrán ver que tiene muy buen puesto su nombre.

La primera vez que leí esta historia hace muchísimo años, me divertí mucho y desde entonces es una de mis favoritas. Tiene varias escenas que he visto en algunas historias de Themo, como aquella en que unos niños aprenden a boxear para defenderse de unos coléricos prepotentes.

El estilo de estas primeras historietas recuerda el de las Merrie Melodies, por las situaciones jocosas que muestran y ese humor tan simple en el que nos reímos de las estupideces cometidas por los protagonistas. Ojalá les guste.

La razón de haber hecho una selección es simplemente porque no tenía el tiempo de escanear y editar todo el album integral completo. De todos modos, cuando tenga tiempo, completaré este album con las historias que faltan. Así y todo, son 70 páginas de este grandioso personaje.

Espero que lo disfruten.


7 comentarios:

Lucho Paredes R. dijo...

Gracias don Mayo... creo haber visto este personaje en alguna revista, pero no conocía a fondo el detalle de su historia.
Como siempre un maestro para complementar la historia de los comics.

SERVANDO dijo...

Mayo, gracias por tu dedicación abnegada para este grupo.
Es buenaza la historieta, aunque los dibujos animados nunca me han sido satisfactorios. Tal vez es mejor imaginar las voces y los movimientos.

Nelson dijo...

Gracias como siempre, Profe Mayoneso.

Ubicaba la revista Spirou, pero ni me sonaba el personaje que le da el nombre. Ahora tengo la pega de leer para comentar más largo.

Por mientras, tengo una pregunta. Me gustaría saber cuales son las características de la escuela de Marcinelle. Agradecido quedo.

Mayoneso dijo...

Nelson, se supone que la Escuela de Marcinelle, a diferencia de la de Bruselas, enfatiza más el movimiento en sus viñetas. Por eso decía que muchas de estas primeras historietas dibujadas por Franquin, Jijé y otros, se asemeja a uno de esos dibujos animados en los que lo gracioso está justamente en el desarrollo de la acción.

Los dibujantes vinculados a esta escuela en realidad tienen estilos bien diferentes. Fácilmente reconocibles en cada uno de ellos. Y así como no creo posible decir que Jacobs es una copia de Hergé, tampoco creo que Franquin, Roba u otros hayan sido copia de Jijé. Este último ha sido considerado el "padre fundador" de este estilo. Indudablemente hay influencias de unos en otros pero lo valioso, a mi parecer, es que cada uno de ellos tiene un estilo que lo hace grande.

Tal vez para alguien con el ojo poco acostumbrado a estos dibujantes, pueda creer que Roba, Jidéhem y Seron dibujan casi igual que Franquin. Se parecen bastante en sus estilos pero la verdad es que son tan diferentes como lo son Jacobs y Martin, de Hergé. Ciertamente comparten un cierto estilo, una cierta manera de dibujar las viñetas y construir una historia. La abundancia de diálogos, por ejemplo. O el que ocupen varias viñetas para describir un acontecimiento que nuestro Themo, por ejemplo, solía despachar simplemente en un par de ellas.

No he estudiado a fondo el asunto pero supongo que detrás de esta contraposición entre los dibujantes de Marcinelle y los de Bruselas, se encuentra también la competencia entre las dos grandes editoriales belgas de historietas: Lombard y Dupuis. Sé que Franquin fue considerado casi un traidor por haber firmado un contrato con Lombard en una oportunidad. En todo caso, y más allá de eso, lo relevante es que ambas editoriales contribuyeron a desarrollar dos estilos en el mundo de la historieta que hasta el día de hoy nos deleitan con sus creaciones.

Nelson dijo...

Muchas gracias por la explicación.

La verdad, a mí me fascina el movimiento, a pesar de que lo que he mostrado quí es más bien estático, por lo que creo que voy a llevarme bien con esta escuela.

El movimiento franco-belga en general es individualista, en el sentido de que cada creador tiene un estilo único. Eso lo diferencia de inmediato de otros más adocenados. Sin duda esa libertad explica tanta creatividad, pues todo crece con libertad. ¡Viva la libertad!

Nelson dijo...

Me gustó mucho la historieta de box, y me llamó la atención la anécdota que relata en la introducción, que dice que a Franquin se lo "felpearon" los jefazos por la introducción de personajes demasiado ordacas para el gusto de la editorial. Me imagino qué cara pondrían dichos editores si los llevaramos mágicamente en el tiempo a nuestra era actual. Franquin comenta que incluso presentó renuncia por ese atropello a su libertad creativa. Y la ironía es que, mirándolo con los ojos de hoy, el episodio es totalmente "a la antigua" en el buen sentido de la palabra. Destaca la lealtad, la honestidad y el perdón como cualidades a imitar. Vi en Spirou esa misma llama de nobleza que alienta a nuestro querido pelirrojo, pero bueno, que nos extrañamos, si esta escuela de comic fue la principal influencia en el estilo de Themo.

MaGoTo dijo...

Realmente he disfrutado esta historia, si no la comparte, tal vez nunca la conocería,
gracias Mayo,
Un abrazo,
M